domingo, 27 de enero de 2008

"Guitar Hero III: Legends of Rock" (PS2)

¿Acaso hay alguien que a estas alturas no conozca la saga Guitar Hero?
Desde que apareció la primera versión de este título, allá por el 2005, se ha convertido en un auténtico fenómeno de masas. Si por alguna razón has estado viviendo en un iglú los últimos años, haremos un pequeño repaso del planteamiento: Guitar Hero trata de acercar la experiencia de ser guitarrista de una banda de rock a todos los que carecemos del talento musical o la paciencia necesaria para hacerlo al estilo tradicional.

El funcionamiento del juego es sencillo: tienes cinco trastes (botones en el mástil de la guitarra) y una cuerda (lengüeta). La base del juego consiste en pulsar la nota adecuada (uno o más de los trastes) y rasguear la cuerda en el momento adecuado. Las notas caen como fichas de un tetris endiablado y has de acertar en el momento que cruzan la línea que hay en la base de la pantalla. Como muchos de los mejores juegos de la historia, más simple que el mecanismo de un chupete...

Por mi experiencia con este juego, la gente suele atravesar tres fases:
  1. Negación. “Por Dios, es una puñetera guitarra de juguete” o “Vaya forma de hacer el ridículo” son comentarios que nos indican que un sujeto no ha probado aún el juego.

  2. Toma de contacto. En alguna fiesta es lo más habitual. Comienza con reticencia (“Vamos a probar esta chorrada”) pero una vez que se supera, se puede ver la diversión asomando en los ojos de esa nueva promesa de la guitarra.

  3. Convencimiento. En serio, nadie que ame el rock puede quedarse indiferente después de haber tocado temas clásicos de Scorpions, AC/DC, Iron Maiden... Eso, combinado con el sistema de puntuación/energía estrella procura una sensación de inmersión absolutamente divertida: las reacciones del público, tu personaje haciendo malabares con la guitarra cuando acomete el solo... Sencillamente no tiene precio.


Además del control básico, hay dos detalles importantes que se convierten en la clave de este juego: la barra de vibrato y la energía estrella.
Cuando consigues determinadas series de notas (marcadas con estrellas) se va cargando la energía estrella. Cuando esa energía alcanza cierto punto, podremos liberarla para hacer alucinar al público. ¿Cómo? Poniendo la guitarra en vertical (¡en vertical!). Llegados a este punto resulta irrelevante la puntuación. Imagina la escena: en el sólo de tu canción preferida, cuando la música sube el voltaje y se te erizan los pelos como escarpias, pones la guitarra en vertical y el público comienza a gritar jaleando cada nota... Si todavía no lo has experimentado, ya estás tardando.
Por si esto no fuera suficiente, tenemos la barra de vibrato, con la que podemos distorsionar las notas largas, haciendo que algunos monótonos acordes sostenidos se conviertan en muecas de desdén o guiños cómplices al público.



El planteamiento del juego te coloca en una banda de rock de garaje con aspiraciones. Según avanza el juego, pasarás de ir tocando en garitos de mala muerte a tener cada vez audiencias mayores y escenarios más impresionantes, siguiendo la carrera de una nueva estrella del rock, que podrás elegir entre un elenco que abarca buena parte de los estereotipos de la música moderna (el heavy, el glam, la rockera, el virtuoso de la guitarra...).


Hasta aquí, todo lo dicho sirve para cualquier juego de la saga, pero todavía faltan por abordar las novedades de esta entrega...
El sistema de juego es exacto a los otros Guitar Hero, pero en esta ocasión se ha incluido un modo de carrera cooperativa en el que tu compañero y tú seréis los encargados de desarrollar la carrera de la banda, y que me temo que no hemos podido probar por falta de un segundo controlador (si alguien quiere hacer un donativo a la hermandad de jugones desesperados, éste es el momento :P ).
Otra interesante novedad es el modo batalla, un duelo de guitarra en toda regla. Sí, acabas de terminar una canción y cuando esperas que la gente te pida un bis, ves a Slash guitarra en mano que te reta. Estas batallas consisten en una sucesión de notas endiabladas en las que deberás ser mejor que tus oponentes, y en las que en lugar de energía estrella, puedes desencadenar “ataques” que harán fallar a tu oponente (el ya mencionado Slash, Tom Morello, o una sorpresa muy especial hacia el final del juego). Si consigues vencer a tu oponente, se te unirá para tocar un bis, algún clásico de la banda que lo hizo famoso.
Algo que se echaba de menos en entregas anteriores es la inclusión en el modo carrera de pequeñas escenas con personajes animados, representando la historia de la banda (giras, broncas con el manager...).
En cuanto al repertorio, si bien se tocan todos los palos, esta vez hay gran presencia de rock y metal, sobre todo en las últimas “fases”.

En resumen, un título divertido que no defraudará a quienes conozcan las anteriores versiones, y que ha sabido añadir el toque justo de innovación sin perder la esencia de la saga.

4 comentarios:

Jontxu dijo...

Que ganas le tengo a la versión de Ps3, lástima que cueste una pasta (todavía no tengo la guitarra).

Manel dijo...

Es un juego muy divertido en todas sus versiones, y jugar acompañado es genial.
Yo estoy disfrutando como un enano la versión de 360 y me lo paso como un enano.

Anónimo dijo...

Lo de enano parece que ha quedado claro, piratón.

RockSTART dijo...

Oh! Yo es que tengo ganas de probar desde el uno ya..
A mi me van mas estos tipos de juegos que los de pegar tiros a bichos y/o cosas extrañas....
Soy una amante del rock!!
Quiero ser una rock star
Estan muy bien los articulos estos.. ;)
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(.")/' Un saludo!
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