jueves, 28 de febrero de 2008

NFS ProStreet para PC.

Jugado con:
Athlon 64 X2 4600+
2Gb RAM
2 nVidia GeForce 8600 GT en SLI
Volante Logitec Momo Racing

Comenzando el juego

Nada más empezar, destaca una diferencia respecto a las anteriores entregas de la saga: las carreras son legales. Ahora se celebran en recintos delimitados y circuitos cerrados, tienen patrocinadores, puestos de camisetas y palomitas, pantallas gigantes, megafonía, speaker... en fin, como una feria internacional... y es de día. En EA deben de haber tenido alguna crisis de opinión pública, o algo semejante, porque durante el juego se encargan de machacar una y otra vez esta legalidad hasta aburrir.

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La primera carrera del juego es en condiciones de igualdad, todos conduciendo el mismo coche con los mismos reglajes, y si ganas tienes acceso al juego de verdad.

Durante las secuencia de introducción y victoria de la carrera, nos enteramos de que encarnamos a Ryan Cooper (no, no se puede cambiar el nombre), un conductor callejero imaginamos que salido de alguna de las entregas del NFS Underground. El tal Ryan nunca se quita el casco y su meta en la vida es ser el rey de la competición. Para conseguirlo debe vencer al actual rey, un tal Ryo Watanabe... y parece ser que el tal Ryo te tiene mucha tirria por algún motivo desconocido, y tú a él también por el mismo motivo.

Bueno, la verdad es que a la historia le puedes hacer caso o no... yo personalmente, si hubiese jugado a la versión con voces en japones no me habría dado cuenta.

Días de carrera y Showdowns

Llegados a este punto, las carreras están agrupadas en eventos llamados días de carrera. Cada día de carrera está compuesto de una serie de competiciones de diferente tipo (multiclase, drag, drift, etc). Cada carrera que corras (ganes o no) te da una cantidad de puntos en función a una serie de méritos (tiempo, posición, daños al coche...), y al llegar a un determinado número de puntos acumulados, ganas el día de carrera. Esto parece bastante sencillo de conseguir, pero el reto no está en ganar: lo que realmente da pasta y nuevos coches, lo que desbloquea niveles, es dominar. Para dominar un día de carrera debes batir un record de puntos, y eso ya no es tan sencillo.
Por encima de los días de carrera están los Showdowns, en los que se gana el título de rey de una determinada categoría (drift, grip, drag y speed). Ese es el verdadero objetivo. Si ganas los cuatro showdowns, tienes acceso a un último mega-showdown en el que le disputaras el título de Street King al inefable Ryo Watanabe (le terminas cogiendo manía, en serio).

Aunque esto parezca algo complicado, en casi todo momento está hablando un locutor (con un estilo bastante MTV) que tanto nos hace de narrador de la historia, como nos va explicando de qué va cada cosa en cada momento.

Este alerón está muy alto...

Desde el Underground, es obligado cumplimiento que todo NFS tenga su sección de tunning. En este sentido no hay grandes diferencias con el Carbono, así que no me voy a extender. Dispones de las opciones de siempre, el Auto-Sculpt... En donde los realmente aficionados al motor pueden pasar horas es en el apartado de reglajes... la cantidad de parámetros modificables es apabullante.

En este apartado he de resaltar una cosa que no me gusta: tienes que tener un coche diferente para cada tipo de carrera. ¿Y por qué lo digo aquí? Pues porque hasta que no vas al taller no te das cuenta. A lo mejor tienes un coche tuneado y reglado para el modo grip, y a lo mejor no te convence el que tienes para drift y querrías usar un coche para los dos modos de carrera, o intercambiarlos... pues te fastidias.

Real como la vida misma

El realismo es el punto fuerte del juego... ¡sencillamente excelente!. Jugando con volante y pedales, las respuestas del coche son idénticas a la realidad, sobre todo si desactivas el control de estabilidad ¡Y que se pueda jugar usando embrage es sencillamente bestial! Está realmente bien la física y los desperfectos del coche. Los impactos, rebotes, vuelcos, la inercia... es impecable. Los desperfectos del coche: precisos, al milímetro, sin exageraciones efectistas... te los crees. El sonido de los motores, del cambio... todo está cuidado al detalle.

[Nota: Para quien me replique que es más realista no-sé-qué juego de F1, o tal-otro-más de gran turismo, le responderé que como yo nunca he conducido un F1 ni un deportivo, no puedo juzgar ;)]

La dificultad quizá no está muy ajustada. Un jugador algo rodado en otros NFS ganará facilmente las primeras diez (o más) carreras seguidas, incluso sin conocer los circuitos y desactivando las ayudas.

Aspecto gráfico

La sensación durante la carrera es muy buena, sobre todo la profundidad. Después de tantos años conduciendo a media luz, se agradece la nitidez y claridad del trazado. Los reflejos del coche, muy buenos. Los escenarios son algo espartanos en ocasiones, aunque con detalles preciosistas muy agradecidos. En líneas generales, mi impresión es que han procurado limpiar un poco el escenario para no despistar sobre el trazado, cosa que ocurría en otras versiones. Por cierto, si os es posible, seleccionad filtro anisotropico en antialiasing, en este juego el cambio se nota.

El detalle del coche propio y de los demás es excelente. Los brillos y reflejos del paisaje sobre la chapa, una obra de arte.

Para colmo, no es especiamente exigente en cuanto a máquina, con todo a tope y a 1440x900 va perfecto.

Por poner una nota: Notable.

Conclusión

Con este juego EA se ha alejado bastante de la filosofía netamente arcade de la saga NFS para entrar más en el terreno de la simulación, pero han dejado toques por aquí y por allá que siguen dejando ese regustillo tan NFS que satisfará a la mayoría de sus fieles. Es un juego de coches para los amantes de los coches y de la conducción, pero un poco menos agradecido para usuarios de otros perfiles o de menor edad.

La sensación que deja es la de estar ante un producto hecho con mimo y gusto por el detalle, pero quizá destinado a un público diferente a sus predecesores.

Contras:

  • La absurda rigidez a la hora de gestionar los coches en el taller.
  • El speaker se hace muy repetitivo, sobre todo con lo de "Os recordamos que esto es completamente legal"
  • Si tuneas un coche y descartas los cambios realizados, el coche queda como estaba, pero tu cuenta bancaria no.
  • En ocasiones, adversarios algo ingenuos

Pros:

  • El realismo de la conducción
  • Las colisiones y los desperfectos de los coches
  • Por fin se corre de nuevo a pleno día

1 comentario:

Dr. Stephen Falken dijo...

He intentado jugarlo antes pero me pareció demasiado tosco en sus movimientos quizás es que estaba demasiado acostumbrado a lo "arcade" del resto de NFS y este es demasiado simulador.
Pero leyendo tu comentario me están entrando ganas de darle una 2ª oportunidad.

PD: Fantástica reseña ;)