domingo, 3 de febrero de 2008

Trauma Center: Second Opinion (Wii)


Vuelven los 80: hoy,
juegos de nuestra niñez


Los que tengáis una cierta edad recordaréis "Operación" ese juego de mesa en el que tenías que extraer distintos objetos/órganos de un paciente sin que te fallase el pulso. Metedlo en la coctelera con un juego de aventura gráfica basada en diálogos, añadid puzzles hasta llenar el recipiente y condimentadlo con el novedoso sistema de control de la Wii y obtendréis "Trauma Center: Second Opinion".

Si hay algo de lo que Nintendo siempre ha hecho gala es de traernos los juegos más atípicos. En este caso encarnaremos a Derek Stiles, un joven residente de cirugía del hospital "Esperanza", o a la más experimentada doctora Nozomi Weaver, del hospital "San Francisco". Según avance el juego iremos acompañando a Derek sus inicios en el quirófano, donde tendremos que hacer buen uso de un auténtico arsenal de instrumental médico (desde los clásicos bisturí y aguja, hasta ingenios modernos como laser para cauterizar heridas y ultrasonidos o amplificadores de visión), o bien realizaremos alguna intervención con la doctora Nozomi.

Como buen novato, al principio te encuentras desorientado, y necesitas que el resto de personajes te vayan guiando: la enfermera Mary te guiará en tus primeros contactos con el quirófano, y el doctor Kasal será el cirujano al que tengas que rendir cuentas. Según avanzas en la historia, van apareciendo nuevos personajes y la trama se complica. De sencillas operaciones rutinarias pasaremos a intervenciones cada vez más complejas, hasta descubrir que poseemos el Toque Curativo, un poder sobrenatural que convierte a su poseedor en un médico excepcional.


Nozomi Weaver, coprotagonista.
Aquí podemos ver el formato de los diálogos.

El desarrollo del juego será familiar para todos aquellos que hayáis jugado a cualquier aventura gráfica japonesa, con una importante carga de diálogos, dibujos estáticos de los personajes y un poder de decisión próximo a cero. Estos episodios de diálogo son los que se encargan de crear el hilo argumental en el que se enmarcan las aventuras, operaciones y hazañas del amigo Derek.
Las intervenciones en sí son puzzles que pondrán a prueba nuestros reflejos y, sobre todo, nuestro pulso a la hora de manejar el wiimote. La curva de dificultad es la apropiada para que cada operación constituya un reto sin llegar al imposible.

Pero todo esto carece de importancia si no logras sumergirte en el juego. Porque cuando verdaderamente se disfruta el TC:SO es cuando llegas a identificarte con el pobre y patán Derek.



Derek Stiles preparándose para la acción.
Pura adrenalina el muchacho.

Tienes que sentir su indecisión cuando trata con los cirujanos más experimentados y su torpeza con las enfermeras, pero, sobre todo, su determinación de salvar la vida de cada paciente. Sin este sentimiento de inmersión, los puzzles seguramente acaben por ser monótonos. Debes convencerte de que no puedes perder al paciente, tienes que estar en tensión todo el tiempo que dure la operación, has de salvarlo a toda costa... Ahí es donde el juego cobra sentido y la razón por la que no gustará a todo el mundo.
El control del juego es, como en la mayor parte de los títulos de Wii, uno de los elementos más destacados. El wiimote se adapta perfectamente para el uso de todo el instrumental quirúrgico, y este juego aprovecha de manera sobresaliente todas las posibilidades que brinda el tándem wiimote/nunchuck para adaptarlo a cada herramienta. ¡Incluso podremos aplicar el desfibrilador simulando totalmente el funcionamiento de uno real!

Y un apartado propio merece el corazón del juego: el Toque Curativo. El Toque Curativo se traduce en que, en determinados momentos de las operaciones, podrás ralentizar el tiempo, al más puro estilo "Matrix". Esto es particularmente útil cuando intentas atrapar trombos que se mueven a toda velocidad por el torrente sanguíneo del paciente, cazar algún parásito o simplemente avanzar en la operación antes de que se te muera el paciente. Quizá la peor parte del Toque Curativo sea la forma de invocarlo, ya que para ello has de trazar una estrella de cinco puntas en la pantalla, y como el dibujo no se te dé bien, puedes perder al paciente entre intento e intento.

Lo mejor: el control del wiimote, sin ninguna duda. Es idóneo para este juego, que sería impensable para jugar con un pad tradicional. También cabe destacar la música, que provee de una excelente ambientación cada operación.
Lo peor: el formato del desarrollo argumental. Aunque los sprites en 2D representan muy bien a los personajes, casi total ausencia de movimiento y voces en éstos puede provocar la pérdida de interés en el argumento. Además, en estos tramos del juego, nuestra labor consiste en apretar frenéticamente el botón de "Siguiente" hasta la próxima operación.
Recomendado para: fans de "Urgencias", por lo trepidante del quirófano, o de "Anatomía de Grey", por su factor culebrón. También para cualquier jugón amante de los puzzles de habilidad.
Deberían huir de él: adictos a los FPS y juegos de acción, así como todos aquel que no soporte un diálogo entre personajes de más de una página de extensión.

En resumen, no es el mejor título de Wii, pero se trata de un juego realmente entretenido, aunque quizá no apto para todo el mundo. Si en algo debería dejar su huella es en la forma de aprovechar los controles de la blanquita de Nintendo. Ojalá en un futuro próximo haya más juegos de cualquier género que lo consigan.

1 comentario:

Manel dijo...

Comentas que la dificultad está bien graduada, menos mal que no es como en la ds, donde la dificultad aumenta exponencialmente en el momento que el protagonista aprende a hacer el toque milagroso (creo que se llamaba asi)