Para ponernos en situación, han pasado seis meses desde los sucesos de la primera parte, pero la guerra con los Locust todavía continúa. Para intentar terminar la guerra de una vez por todas, las autoridades del mando humano deciden hacer una gran ofensiva contra los Locust en su propio terreno.
Es aquí donde volvemos a meternos en la piel del sargento Marcus Phoenix o de su inseparable Dom Santiago, para llevar a cabo nuestra misión y machacar a cuanto enemigo asome la nariz.
La mecánica del juego es prácticamente igual a la anterior, con pocas novedades pero bien repartidas:
Cubrirse sigue siendo una parte importantísima del juego, pero ahora disponemos de un escudo o incluso la posibilidad de usar a un enemigo como escudo ¿humano?, que a cambio de la protección que obtendremos reducirá nuestra potencia de fuego, limitándonos a armas a una mano.
El arsenal de armas se ha ampliado considerablemente en número, disponiendo incluso de varios tipos de granadas, como granadas de humo o granadas venenosas.
Las armas "temporales" como las "troikas" (ametralladoras fijas) tienen ahora más limitaciones. Aunque la munición sigue siendo ilimitada, se "recalientan", obligándonos a parar de disparar hasta que se enfríe.
Los otros Gears, controlados por la máquina, ¡por fin! pueden curarnos cuando caemos... (antes te ignoraban supinamente)
Los mapas son significativamente más grandes, aunque seguimos teniendo un itinerario muy limitado de exploración (muy dirigido).
Pero al margen de los cambios en el modo de juego, la novedad más importante es en el tono narrativo del juego: todo tiene unos tintes más épicos incluso que la primera parte, de forma que resulta relativamente sencillo convencerte de que eres la última esperanza de la supervivencia humana y los diálogos están perfectamente cuidados, con los Gears jurando y maldiciendo de manera natural y creíble.
Hay quien ha planteado que este juego es más una expansión que una secuela. Puede que tenga razón, pero... ¡Menuda expansión!

En definitiva, si te gustó la primera parte, este juego debería encantarte. Si no jugaste a la primera parte, ¿a qué demonios esperas? Y si no te gustó... ¿eres un maldito perro verde?
En el lado malo, el modo cooperativo continúa siendo de dos jugadores, echándose de menos la posibilidad de jugarlo cuatro a un tiempo, lo que algunos esperábamos desde la primera parte.












